Chequia en el mapa chilango
El 3–0 del Mundial puso a México frente a Chequia. La ciudad llevaba casi un siglo con ese vínculo escrito en sus calles, sus plazas y hasta en la polka del norte.
El 24 de junio de 2026, en la tercera jornada del Grupo A del Mundial, México venció 3–0 a la República Checa en el estadio de la Ciudad de México. Marcaron Mateo Chávez, Julián Quiñones y Álvaro Fidalgo, este último en tiempo de compensación. Con el resultado, México cerró la fase de grupos en primer lugar y con puntaje perfecto.
La semana del partido, los medios redescubrieron algo que la ciudad tiene a la vista todos los días: su mapa está lleno de Chequia.
Dónde está
Masaryk, en Polanco. La avenida honra desde 1936 al primer presidente checoslovaco, con estatua, busto y placas de bronce.
Lídice, en la Magdalena Contreras. En 1942, el pueblo de San Jerónimo añadió a su nombre el de Lídice, la aldea checa arrasada durante la ocupación nazi. Hoy hay un barrio, un teatro, una plaza y un colegio con ese nombre. Cada junio, la embajada y la alcaldía organizan un acto conmemorativo, y en la plaza se encuentra el mural Luz y muerte, de Ariosto Otero.
Las Tres Gracias, en Periférico Sur. La escultura monumental del checo Miloslav Chlupáč se instaló en 1968, el año de los Juegos Olímpicos, y fue restaurada con apoyo de la embajada.
Praga, en la Zona Rosa. Junto con la calle Checoslovaquia, cerca de Santa Fe, y escuelas como la Comenius, completan una geografía checa que pocos capitalinos identifican como tal.
Lo que se escucha
El vínculo más extendido es sonoro. La polka, base de buena parte de la música norteña, tiene origen checo. Pocos de quienes la bailan lo saben.
City Codes mira la ciudad completa, pero cada número vuelve a la avenida. Esta vez, el camino de regreso estaba trazado en la nomenclatura.