La mesa que dio nombre a la calle
Antes de llamarse Masaryk, la avenida se llamaba Hacienda de los Morales. La hacienda sigue en pie a unas cuadras, y desde 1967 sirve mesas.

El nombre que Lázaro Cárdenas retiró en 1936 no era una abstracción. Hacienda de los Morales era, y sigue siendo, un lugar: una antigua finca cuya casa principal se conserva en la calle Juan Vázquez de Mella, en Polanco, a pocas cuadras de la avenida.
Su historia empieza en el siglo XVI. Según el recuento de la revista Food & Pleasure, Hernán Cortés otorgó tierras de Tacuba a Isabel Moctezuma, la hija mayor del tlatoani, y ella las vendió después por veinte pesos de oro. En esos terrenos se plantaron moreras para criar gusanos de seda. De esos árboles, los morales, viene el nombre que la finca conserva desde hace más de cuatro siglos.
De residencia a restaurante
Durante generaciones la hacienda fue residencia de familias acomodadas. Sus propietarios ampliaron la propiedad, construyeron acueductos y la restauraron varias veces sin alterar, según la misma fuente, la estructura de la casa principal. En 1965 se decidió convertirla en restaurante: se remodeló y se le abrió un acceso por Vázquez de Mella. Abrió formalmente el 14 de abril de 1967.
Un hilo de seda
Hay una coincidencia que este número no quiso dejar pasar. La calle debe su nombre original a unos árboles plantados para producir seda, y una de las piezas que hoy se exhiben en sus vitrinas es, precisamente, una pañoleta de seda. The Table visitará en cada edición una mesa con raíz en la historia de la calle. Empezar por la que le dio nombre era obligado.
Mención editorial. Masaryk Avenue no tiene relación comercial con el establecimiento citado.